
Un intercambiador de entalpía recupera no solo calor sino, debido a las propiedades y materiales utilizados, también humedad.
Para responder a esta pregunta, es útil explicar qué constituye el clima ideal para una vida saludable. La humedad ideal en las habitaciones es de 40 – 60% de humedad relativa y una temperatura de 18 – 22°C.
La recuperación con un intercambiador clásico de flujo cruzado o contraflujo hace que los interiores estén más secos, especialmente en los meses de invierno porque el aire frío contiene poca agua y el aire más húmedo del interior se expulsa.
La consiguiente reducción de la humedad relativa, que puede llegar al 20%, puede provocar la desecación de las mucosas. Como resultado, le escocen los ojos y la resistencia de su cuerpo a las infecciones virales y bacterianas se debilita rápidamente. En habitaciones sin ventilación con poca humedad, los virus se propagan literalmente a la velocidad de un cohete.
Un efecto secundario es que las habitaciones se secan, lo que puede hacer que los pisos de madera y los muebles se encojan.
Los fabricantes de unidades de recuperación son conscientes de este problema y lo resuelven, por ejemplo, mediante una humidificación adicional mediante el llamado “flap de entalpía”, o mediante la difusión natural de la humedad mediante un intercambiador rotativo. Sin embargo, estas soluciones tienen sus desventajas. Todos los componentes que contiene el aire saliente de la habitación pasan a través de la unidad.
Además, los intercambiadores rotativos son más susceptibles a las fugas. Sin embargo, si se utiliza un intercambiador de cámara de lavado, el aire “sucio” se limpia al menos parcialmente, pero la eficiencia disminuye y las dimensiones de tales unidades aumentan.
Para poder transferir también la humedad, el material utilizado para la laminilla de tales intercambiadores debe tener esta capacidad. Esto es posible gracias a las membranas, es decir, materiales especiales que pueden facilitar la transferencia de humedad. Este fenómeno se denomina permeabilidad selectiva. Esto significa, idealmente, permeabilidad únicamente a las moléculas de vapor de agua. Este hecho es importante para garantizar que el CO2 y similares no regresen a las habitaciones.
Comúnmente se utilizan membranas porosas, es decir, membranas con microporos que solo dejan pasar moléculas de agua a través de ellas. Las desventajas de tales membranas son que permiten que moléculas más pequeñas pasen a través de ellas y que los poros se obstruyen lentamente, lo que resulta en una disminución de la eficiencia con el tiempo.
Las membranas de intercambio iónico son una alternativa. Estos funcionan sobre la base de la capacidad de una molécula de agua para “subir” una escalera de enlaces iónicos, mientras que otros gases y moléculas no pueden. En términos prácticos, esto significa que las moléculas de vapor de agua pueden pasar naturalmente de un área de mayor humedad a un área de menor humedad, mientras que otras moléculas y gases no pueden.
Es en esta selectividad donde hay una gran diferencia. Sin embargo, la selectividad se puede medir colocando una membrana entre dos espacios, uno que contiene aire y el otro un gas diferente (CO2, CO o NH3). En el espacio con el aire, se mide la concentración de gas. Si la concentración de gas no se puede medir de forma estándar, también se puede medir con un cromatógrafo de gases, que determina el contenido de gas nocivo con mayor precisión.
Además de lo mencionado anteriormente, el punto de congelación desciende. En invierno, el aire exterior frío que entra en el intercambiador enfría las placas del intercambiador, por lo que el aire expulsado, cuya humedad relativa es mayor, se condensa y se congela gradualmente. Un intercambiador de entalpía transfiere esta humedad al aire de salida para que cuando el aire llegue a las partes frías del intercambiador, contenga mucha menos humedad.

Aunque el punto de rocío y el diagrama de Mollier pueden ayudar a explicar estos fenómenos, es suficiente saber que el punto de congelación del aire de entrada cae a aproximadamente -10°C. Un intercambiador convencional suele tener problemas a temperaturas de -3°C. Debido a esto, aumenta la necesidad de precalentar el aire de entrada, y en una etapa más temprana, lo que requiere más energía y reduce la eficiencia total de la unidad de recuperación.
La condensación es otra desventaja del intercambiador de placas clásico. El exceso de humedad debe eliminarse mediante una bandeja de condensación y la unidad debe conectarse a los desagües. Además, el agua de condensación impide que el aire pase libremente y aumenta la pérdida de presión.
La respuesta simple es “sí”. En verano, los niveles de humedad varían considerablemente. Frecuentemente entra aire muy húmedo del exterior. El aire húmedo aumenta la temperatura aparente, intensificando así la sensación de calor. Un intercambiador de entalpía puede reducir la humedad del aire de entrada para aumentar el confort.
Por el contrario, en un clima extremadamente seco, los interiores se humidifican artificialmente, por lo que la humedad se agotaría sin ningún propósito durante el proceso de recuperación. Un intercambiador de entalpía devuelve una parte sustancial de esa humedad.

Los intercambiadores de entalpía tienen algunas desventajas.
Precio de compra: Los intercambiadores de entalpía son mucho más caros que los clásicos de aluminio o plástico. Sin embargo, si se tiene en cuenta que pasamos hasta el 90 % de nuestra vida en interiores, vale la pena considerar una mayor inversión.
Eficiencia de temperatura más baja: Esto se debe al hecho de que la mayoría de las membranas disponibles en el mercado son láminas muy delgadas. Estas láminas delgadas no pueden formarse en grandes superficies de transferencia de calor y tampoco son autoportantes y, por lo tanto, necesitan marcos de soporte, lo que crea espacio entre las láminas. Estos marcos reducen la superficie de transferencia de calor y humedad hasta en un 20%.
Menor resistencia a la presión desigual: Esto ocurre debido al hecho de que la membrana es susceptible de doblarse. Debido a esto, la presión en un caudal puede caer, mientras que en otro caudal puede aumentar, sin que la potencia del ventilador de la unidad siempre pueda compensar esta diferencia.
Eficiencia a altas temperaturas: Debido a los materiales utilizados, no se requieren marcos. Como resultado, la superficie de transferencia de calor es más grande y la eficiencia de la transferencia de calor aumenta hasta en un 90 %.
Eficiencia de transferencia de humedad de hasta el 75 %.

Estanqueidad: Como es de esperar, los intercambiadores RECUTECH son estancos. Esto también se aplica a nuestros intercambiadores de entalpía.
Alta resistencia a presiones desiguales: Debido a la robustez de los materiales utilizados, nuestros intercambiadores pueden resistir presiones desiguales de hasta 800 Pa. También se pueden configurar para que un ventilador de la unidad succione aire y el otro extraiga aire.
Fácil de cambiar en dispositivos existentes: Debido a las mismas dimensiones y parámetros de eficiencia de temperatura similares, es fácil cambiar el intercambiador de su unidad por uno de entalpía.
Alta selectividad: Nuestras membranas son altamente selectivas. Son altamente permeables solo al vapor de agua y no a otros gases. Se ha probado la verificación de la selectividad.
La razón es especialmente el uso del material único llamado Metalpic utilisado en los intercambiadores de calor entálpicos de Recutech. Este material fue desarrollado solo para este objetivo y fue creado por Recutech. Se trata del material sándwich donde cada componente tiene su propia función. Consiste en el aluminio perforado especialmente modificado con la máxima superficie abierta. Su función principal es de crear una estructura de soporte para el segundo componente que es la membrana de polímero muy delgada. ¿Porqué el aluminio? Pues porque este material guía muy bien la calor y es fácilmente reciclable.

La segunda parte del sándwich es la membrana de polímero. Su función principal es la transmisión de humedad y tiene que assurar la estanquiedad de material resultante. Se trata de la membrana de intercambio iónico cuál es selectivamente permeable.
Gracias por el soporte del aluminio perforado la membrana puede ser muy delgada y cuanto más delgada sea la membrana, mejor será la transferencia de humedad. Ambas partes de este sándwich se unen mediante laminación. Después, este material se está procesando ya como el papel clásico de aluminio para los intercambiadores de la linea REK y REC.

Durante este proceso las dos partes de este sándwich tienen que manejar durante la tracción la prolongación relativa como el aluminio. Gracias a estas características es posible de crear la laminilla que se refuerza durante la conformación y su superficie de intercambio de calor e intercambio de humedad aumentará. Debido al estiramiento la membrana se debilita más y como ya escribimos arriba, cuanto más delgada, mejor transferencia de humedad.
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